Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número
28 – Otoño 2012
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja
A los peces les ocurre lo que a los humanos: cuando sufren una enfermedad vírica y sobreviven a ella se vuelven resistentes al virus que causó la enfermedad. Esta resistencia a nuevas infecciones sería el resultado de lo que podríamos llamar una “vacunación” natural y tiene aplicaciones muy interesantes en la prevención de enfermedades que afectan a la piscicultura.
Para estudiar los mecanismos de esta resistencia, en nuestro laboratorio del IBMC hemos creado y caracterizado un modelo de línea celular persistentemente infectada con el virus de la necrosis pancreática infecciosa (IPNV) una enfermedad de gran impacto en el cultivo de salmón y trucha. Es una manera de simular en el laboratorio el estado portador (o carrier) que se da en los peces supervivientes que quedan de por vida con una pequeña carga viral. No volverán a sufrir la enfermedad, pero podrían transmitirla a otros peces no inmunizados.
El cultivo carrier tiene una serie de interesantes propiedades. Por ejemplo, en todo el cultivo sólo hay unas pocas células (una de cada 500 o menos) que estén realmente infectadas por IPNV, como hemos podido comprobar por inmunofluorescencia. Lo que nos llamó más la atención de estas células es que el virus se mantiene después de meses de cultivo en el laboratorio y que durante ese tiempo esas células son resistentes a la infección no sólo por el propio IPNV, sino también por otros virus que en condiciones normales destruirían a las células. Esto se parece mucho a la situación in vivo, y por consiguiente nos permite pensar que nuestro modelo de laboratorio es un reflejo bastante exacto de la realidad.
En los vertebrados existe un sistema innato de protección frente a las infecciones virales basado en unas proteínas llamadas interferones, precisamente porque interfieren con la multiplicación de los virus. Y los peces no son una excepción. En este sentido, lo que estamos haciendo ahora es transferir la protección que observamos en el cultivo persistentemente infectado a otras células, utilizando el medio de cultivo de las células que han “sufrido” la infección con el virus IPN (pero tratándolo de manera que eliminemos el virus) a células normales nunca expuestas a virus alguno; y vemos que funciona. Al tratarse de una resistencia de “amplio espectro”, es decir, que resulta efectiva frente a más de un tipo de virus, este modelo celular nos aporta una valiosa información de cara al diseño de vacunas más eficaces y al mismo tiempo, multivalentes.
Referencia: García I., Galiana A., Estepa A. y Perez,L. Characterization of a infectious pancreatic necrosis (IPN) virus carrier cell culture with resistance to superinfection with heterologous viruses. Vet. Microbiol. (2011) 149: 48-55
