Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número
84 – Otoño 2026
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja
Por qué me gusta el flamenco
No, no hay en mis venas
gotas de sangre jacobina,
pero sí las hay de sangre andalusí.
Mi padre era de Cazalla,
y yo en Tocina nací.
Por eso me gusta el flamenco;
soleares, las tarantas,
seguirillas y alegrías,
fandangos, por bulerías,
los tangos y peteneras,
sevillanas, malagueñas,
murcianas, cartageneras,
rondeñas y granaínas,
y el cante de las mineras.
Las zambras moriscas,
y las gitanas.
El cante jondo.
Los tientos.
El quejío de un cantaor,
el baile de una gitana,
el llanto de una guitarra.
Las palmas con sentimiento
y el zapateao de un bailaor.
Y tú me preguntas
¿por qué me gusta el flamenco?
No sabría responderte,
morita de mis amores.
Sólo te puedo decir
que vivirlo junto a ti
es como haber conseguido
cruzar las puertas del cielo.
Paisaje de otoño
Fiel como cada año,
el otoño llama a mi puerta.
Llega triste y agotado
tras la estación veraniega.
En los bosques,
hayedos, castaños y robles
preparan su ritual
dejando caer sus hojas
para crear una alfombra
de amarillo, naranja y ocre.
El sol se acuesta temprano,
la noche pronta se viene,
el frío invita al refugio
al calor de una candela,
y como el chisporroteo
de la lumbre,
las esquivas musas llegan
a inspirar al poeta,
dando vida, verso a verso,
a un sentido poema.
Bienvenido seas, otoño.
En Torrevieja, a 23 de septiembre de 2026
Primer día de otoño