Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número
77 – Invierno 2025
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja
Mi
querido maestro Casanovas
Me gustaría, con este modesto artículo,
realizar un sincero homenaje a una gran figura musical que tuvimos la suerte de
tener en Torrevieja. En mi caso, apareció prácticamente de forma casual e
inesperada, pero fue determinante en la decisión para que mis padres finalmente
me compraran un oboe marca Marigaux y modelo profesional, el oboe más
caro del momento, que para un niño de tan sólo nueve años, y que apenas había
dado sus primeros pasos en el mundo musical, era una apuesta demasiado
arriesgada, pero que para una persona como él, con su bagaje y su experiencia
musical, parecía muy sencilla. Gracias al maestro Casanovas, concretamente a sus
palabras para comprarme y comenzar a estudiar el oboe, un instrumento que no
conocía en absoluto, se marcó un antes y un después en mi vida personal y
profesional.
Al mismo tiempo desearía que sirviera de punto de partida en un año importantísimo, el 2025, en el que vamos a realizar una gran exposición sobre su vida, que es realmente de película, así como una serie de actos musicales, conciertos, conferencias, mesas redondas..., que servirán de celebración dentro del 125.º aniversario de su nacimiento.
Pero quizás con quien mantuvo una
amistad más estrecha en su etapa en la India fue con Mehli Mehta, padre de Zubin Mehta, al que el maestro Casanovas dio
sus primeras clases de música, y que en la actualidad es uno de los directores
de orquesta más importantes de la historia de la música, y que a la postre ha
aceptado con mucho gusto presidir la exposición sobre su querido maestro y
amigo prevista para el 17 de enero de 2025 en Torrevieja, en la que tanto ha
trabajado Juan Francisco Cayuelas Grao (alumno y biógrafo del maestro).
Durante su estancia en la India, Francisco Casanovas se desplazaba periódicamente a Bombay para dirigir la
orquesta, hospedándose en la casa de los Mehta. En estos conciertos tenía de
concertino a su amigo Mehli Mehta, culminando esta colaboración en 1952, en el marco de una gira de conciertos que ofreció el
prestigioso violinista Yehudi Menuhin como solista.
También colaboró en la
India con su amigo Rabindranath Tagore, Premio Nobel de Literatura, armonizando
y grabando sus canciones. Recordemos que el Himno de India es de Tagore, pero
la armonización es de Casanovas, si bien tras ganar un concurso no aceptó
cambiar su nombre y firmar con uno indio, así que tuvo que renunciar a su
autoría.
Entre sus composiciones podemos
destacar la Sinfonía en re Chronologica, el Concierto en re mayor
para flauta y orquesta, la Rapsodia para violín y orquesta de cuerdas, el
Concierto fugal en la menor para orquesta, varios poemas sinfónicos (Visión
de Elena, Leyenda, Perfume oriental, Rapsodia céltica,
Destellos...), Tres canciones para quinteto de viento, una Obertura
sobre temas indios, Acronológica, Rapsodia-Idilio, Arrow dance
(La danza de la flecha), los pasodobles Marujita Reyes, Amoríos,
Jardín de rosas. Algunas de sus últimas obras fueron la Misa en sol menor para doble coro, orquesta y
órgano y el Concierto La
Cantarela para guitarra y orquesta de cuerdas (dedicado a Narciso Yepes
y que lleva el nombre del chalet que tenían los Yepes en Cabo Roig,
Torrevieja). Estas dos últimas obras tuve el honor de interpretarlas con
la Orquesta de Jóvenes de la Región de Murcia, en diciembre de 1986 y en la
Iglesia de la Inmaculada Concepción de Torrevieja, en un emotivo homenaje.
Casanovas, que había aprendido de
forma autodidacta a tocar el saxofón en París, fue el único español en ganar,
en 1948, el prestigioso Concurso Internacional de Interpretación Musical
organizado por la casa Columbia de Nueva York. Lo obtuvo en la última edición
del mismo por la interpretación de su obra Guajiras para saxofón y
piano.
Sus viajes a Estados Unidos desde
la India fueron frecuentes. Allí conoció y entabló amistad con el guitarrista
Narciso Yepes, el pianista José Iturbi, el caricaturista Xavier Cugat, los
trompetistas Louis Armstrong y Harry James, la cantante Ella Fitzgerald, los
clarinetistas Benny Goodman y Artie Shaw (segundo marido de Ava Gadner), etc.
Incluso dirigió a un joven Frank Sinatra en algunos de sus recitales. También
se convirtió en el director de la Orquesta Sinfónica de Jazz de Nueva York.
Como solista de flauta, Casanovas
fue solicitado por prestigiosos directores como Malcolm Sargent, Arturo
Toscanini, Bruno Walter, Clemens Krauss, Sergei Koussevitsky, Otto Klemperer,
etc. Compositores consagrados como Igor Strawinsky, Heitor Villalobos, Benjamin
Britten, etc. lo reclamaron para estrenar sus obras.
Entre 1959 y 1967, se instala en
Tarragona y dirige la Banda de Música y la Sociedad Musical La Lira
Ampostina, creando la Orquesta de Cámara y el Orfeón Ocells de Montsià.
Hacia 1965, y a través de un amigo común, el guitarrista Narciso Yepes, entabla amistad con el director de orquesta ruso
Igor Markevich, director titular de la ORTVE.
Tras su etapa en Amposta, viajó a Valencia, donde dirigió la Orquesta Municipal. Asimismo, se
hizo cargo desde 1967 a 1969 de la dirección de la Banda de la
Unió Musical de Llíria.
En 1970 llegó a Torrevieja, donde se hizo cargo del puesto de director de
la Unión Musical Torrevejense y de su academia de música, siendo aquí donde
surgieron las últimas generaciones de alumnos suyos hasta 1982, muchos de ellos
destacados músicos en la actualidad. Puedo presumir de
que fui su último alumno. En sus clases él me decía: «Yo no lo veré, pero tú llegarás
a ser un gran músico». Pues ahora es el momento de demostrárselo, MAESTRO, con
este merecido y emotivo homenaje.
José Francisco Sánchez Sánchez
(director de la Orquesta Sinfónica de Torrevieja)