Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 77 – Invierno 2025
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja

Mi querido maestro Casanovas

 

Me gustaría, con este modesto artículo, realizar un sincero homenaje a una gran figura musical que tuvimos la suerte de tener en Torrevieja. En mi caso, apareció prácticamente de forma casual e inesperada, pero fue determinante en la decisión para que mis padres finalmente me compraran un oboe marca Marigaux y modelo profesional, el oboe más caro del momento, que para un niño de tan sólo nueve años, y que apenas había dado sus primeros pasos en el mundo musical, era una apuesta demasiado arriesgada, pero que para una persona como él, con su bagaje y su experiencia musical, parecía muy sencilla. Gracias al maestro Casanovas, concretamente a sus palabras para comprarme y comenzar a estudiar el oboe, un instrumento que no conocía en absoluto, se marcó un antes y un después en mi vida personal y profesional.

Al mismo tiempo desearía que sirviera de punto de partida en un año importantísimo, el 2025, en el que vamos a realizar una gran exposición sobre su vida, que es realmente de película, así como una serie de actos musicales, conciertos, conferencias, mesas redondas..., que servirán de celebración dentro del 125.º aniversario de su nacimiento.

    Francisco Casanovas Tallardá, que nació en Barcelona el 9 de octubre de 1899, tuvo entre sus compañeros de clase al famoso teórico musical Joaquín Zamacois, y debutó con 15 años en el Gran Teatro del Liceo junto al violinista Eduardo Toldrá y la clavecinista Wanda Landowska. Con 19 años, tras ser escuchado por Pau Casals, ingresó en su recién creada «Orquesta de Cámara Pau Casals», actuando con ella, entre otros, en el Teatro de los Campos Elíseos de París con motivo de los Juegos Olímpicos de 1924. Como clarinetista, podemos destacar que fue el primer intérprete en España del famoso solo del comienzo de la Rhapsody in blue de George Gershwin. En su faceta como director, su fama también traspasó fronteras, realizando giras por todo el mundo: Alemania, Suiza, Marruecos, Grecia, etc.
    Hacia 1930 llega a la India, donde, tras aprobar las oposiciones, se hace cargo de la dirección del Conservatorio de Música de Calcuta y de la Orquesta Sinfónica de esta ciudad. Una estancia que en principio iba a ser pequeña se prolongó hasta 27 años. Allí hizo amistad, entre otros, con la madre Teresa de Calcuta, con la familia Mountbatten (último virrey inglés de la India), con Pandit Nehru (primer ministro hindú y gran amante de la música) y con Gandhi, actuando incluso en su funeral.

Pero quizás con quien mantuvo una amistad más estrecha en su etapa en la India fue con Mehli Mehta, padre de Zubin Mehta, al que el maestro Casanovas dio sus primeras clases de música, y que en la actualidad es uno de los directores de orquesta más importantes de la historia de la música, y que a la postre ha aceptado con mucho gusto presidir la exposición sobre su querido maestro y amigo prevista para el 17 de enero de 2025 en Torrevieja, en la que tanto ha trabajado Juan Francisco Cayuelas Grao (alumno y biógrafo del maestro).

Durante su estancia en la India, Francisco Casanovas se desplazaba periódicamente a Bombay para dirigir la orquesta, hospedándose en la casa de los Mehta. En estos conciertos tenía de concertino a su amigo Mehli Mehta, culminando esta colaboración en 1952, en el marco de una gira de conciertos que ofreció el prestigioso violinista Yehudi Menuhin como solista.

     


También colaboró en la India con su amigo Rabindranath Tagore, Premio Nobel de Literatura, armonizando y grabando sus canciones. Recordemos que el Himno de India es de Tagore, pero la armonización es de Casanovas, si bien tras ganar un concurso no aceptó cambiar su nombre y firmar con uno indio, así que tuvo que renunciar a su autoría.

Entre sus composiciones podemos destacar la Sinfonía en re Chronologica, el Concierto en re mayor para flauta y orquesta, la Rapsodia para violín y orquesta de cuerdas, el Concierto fugal en la menor para orquesta, varios poemas sinfónicos (Visión de Elena,  Leyenda, Perfume oriental, Rapsodia céltica, Destellos...), Tres canciones para quinteto de viento, una Obertura sobre temas indios, Acronológica, Rapsodia-Idilio, Arrow dance (La danza de la flecha), los pasodobles Marujita Reyes, Amoríos, Jardín de rosas. Algunas de sus últimas obras fueron la Misa en sol menor para doble coro, orquesta y órgano y el Concierto La Cantarela para guitarra y orquesta de cuerdas (dedicado a Narciso Yepes y que lleva el nombre del chalet que tenían los Yepes en Cabo Roig, Torrevieja). Estas dos últimas obras tuve el honor de interpretarlas con la Orquesta de Jóvenes de la Región de Murcia, en diciembre de 1986 y en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Torrevieja, en un emotivo homenaje.

Casanovas, que había aprendido de forma autodidacta a tocar el saxofón en París, fue el único español en ganar, en 1948, el prestigioso Concurso Internacional de Interpretación Musical organizado por la casa Columbia de Nueva York. Lo obtuvo en la última edición del mismo por la interpretación de su obra Guajiras para saxofón y piano. 

Sus viajes a Estados Unidos desde la India fueron frecuentes. Allí conoció y entabló amistad con el guitarrista Narciso Yepes, el pianista José Iturbi, el caricaturista Xavier Cugat, los trompetistas Louis Armstrong y Harry James, la cantante Ella Fitzgerald, los clarinetistas Benny Goodman y Artie Shaw (segundo marido de Ava Gadner), etc. Incluso dirigió a un joven Frank Sinatra en algunos de sus recitales. También se convirtió en el director de la Orquesta Sinfónica de Jazz de Nueva York.

Como solista de flauta, Casanovas fue solicitado por prestigiosos directores como Malcolm Sargent, Arturo Toscanini, Bruno Walter, Clemens Krauss, Sergei Koussevitsky, Otto Klemperer, etc. Compositores consagrados como Igor Strawinsky, Heitor Villalobos, Benjamin Britten, etc. lo reclamaron para estrenar sus obras.

Entre 1959 y 1967, se instala en Tarragona y dirige la Banda de Música y la Sociedad Musical La Lira Ampostina, creando la Orquesta de Cámara y el Orfeón Ocells de Montsià.

Hacia 1965, y a través de un amigo común, el guitarrista Narciso Yepes, entabla amistad con el director de orquesta ruso Igor Markevich, director titular de la ORTVE.

Tras su etapa en Amposta, viajó a Valencia, donde dirigió la Orquesta Municipal. Asimismo, se hizo cargo desde 1967 a 1969 de la dirección de la Banda de la Unió Musical de Llíria.

En 1970 llegó a Torrevieja, donde se hizo cargo del puesto de director de la Unión Musical Torrevejense y de su academia de música, siendo aquí donde surgieron las últimas generaciones de alumnos suyos hasta 1982, muchos de ellos destacados músicos en la actualidad. Puedo presumir de que fui su último alumno. En sus clases él me decía: «Yo no lo veré, pero tú llegarás a ser un gran músico». Pues ahora es el momento de demostrárselo, MAESTRO, con este merecido y emotivo homenaje.

 

José Francisco Sánchez Sánchez 

(director de la Orquesta Sinfónica de Torrevieja)