Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número
59 – Verano 2020
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja
Antes de dedicarme a la divulgación científica, trabajé durante trece años como directora veterinaria de un animalario de un prestigioso centro de investigación del CSIC. Un animalario es una instalación donde se crían y mantienen animales utilizados en investigación científica. Gran parte de estas instalaciones establecen barreras sanitarias, medidas que tanto en las instalaciones como en los protocolos de trabajo tratan de impedir que los animales se contagien con agentes patógenos que podrían afectarles. Así, el personal que trabaja en estas instalaciones está sujeto a normas estrictas y muy estudiadas para no portar agentes infecciosos del exterior, ni propagar infecciones en el interior de las instalaciones. En este vídeo explico el paralelismo entre un animalario y la crisis del coronavirus.
Al inicio de la pandemia, escribí un Protocolo de Bioseguridad en Residencias de la Tercera Edad, que ayudó a muchos centros a establecer medidas de biocontención en estas instalaciones tan golpeadas por esta difícil situación. Estoy muy orgullosa de que el documento haya tenido más de 4.500 descargas y haya podido ser de utilidad. El protocolo se basaba en una extensa revisión bibliográfica y en mi experiencia profesional como directora veterinaria del animalario. Además, conté con la colaboración de muchos compañeros del sector, con mucha experiencia, que revisaron el texto.
Ahora me preocupa mucho la seguridad en la vuelta al colegio, en primer lugar como madre. Países como Corea o Israel han tenido rebrotes vinculados a la vuelta al colegio. Soy muy consciente de la necesidad de que los niños vuelvan a clase, porque es vital en su aprendizaje y desarrollo. El apoyo de la escuela va mucho más allá de lo académico, en especial en los sectores más desfavorecidos. Pero creo que este regreso ha de hacerse extremando las medidas sanitarias. Con este nuevo escrito quiero ayudar a los profesores a preparar la vuelta al colegio. Este texto es un análisis personal, basado en una extensa revisión de la bibliografía y mi experiencia profesional. En él analizo una serie de puntos críticos que considero importante tener en cuenta y controlar. Al final del texto puedes consultar toda la bibliografía que se menciona.
De las guías que he consultado, la que me ha parecido más completa es la de Universidad de Harvard: Risk reduction strategies for reopenning schools. Hay otros documentos que, aun aportando puntos muy interesantes, desde mi punto de vista, renuncian a un elemento de salud pública que considero clave, que son las mascarillas. Laevidencia científica de que las mascarillas son nuestro gran aliado en la prevención de la pandemia es tan grande ya, que no le veo ningún sentido a renunciar a ella en la escuela, un espacio cerrado donde van a convivir diariamente un alto número de niños y profesores (Nardell & Nathavitharana, 2020; Prather et al., 2020) (Lyu & Wehby, 2020) (Leung et al., 2020; Morawska & Cao, 2020) (Anfinrud, Bax, et al., 2020; Anfinrud, Stadnytskyi, et al., 2020; Stadnytskyi et al., 2020; Stutt et al., 2020).
La vuelta al colegio debe hacerse con la máxima precaución. Allá donde se hayan identificado posibles fuentes de contagio se deberían poner medidas para atajarlas. La posibilidad de que las escuelas se conviertan en focos de dispersión comunitaria y el hecho de que vamos a dejar en ellas nuestros mayores tesoros, que son nuestros hijos, nos debe hacer ser muy cautos. Este virus no nos lo está poniendo fácil. A fecha de la escritura de este post, 30 de junio de 2020, llevamos 10.365.000 contagios en todo el mundo. Puedes consultar en este enlace, https://coronavirus.jhu.edu/map.html, cuántos hay en el momento en el estás leyendo tú y juzgar si el aumento justifica una actitud de máxima prudencia.
La COVID-19 en niños
Los niños pueden infectarse con el coronavirus, pero la prevalencia (proporción de niños infectados) es menor que en adultos (Información científico técnica. Ministerio de Sanidad de España (Vaaknin et al., n.d.)). Además, por regla general, los casos sonmenos graves. Sin embargo, se han notificado 150 casos en la Unión Europea de una complicación grave.
También sabemos que son capaces de excretar el virus (Xu et al., 2020) de la misma manera que en adultos. Se ha aislado principalmente de nasofaringe y de heces (donde la excreción es más duradera) y las cargas virales son del mismo orden que las que se detectan en adultos. Los virus que excretan los niños también son capaces de infectar (L’Huillier et al., 2020).
Se desconoce la causa de que la enfermedad sea más benigna en niños. Se ha hipotetizado que su respuesta inmune sea diferente, que tengan menor cantidad de receptores ACE-2 (la puerta de entrada del virus en la célula) o que tengan protección cruzada con otros virus a los que están más expuestos (Lee et al., 2020). El menor porcentaje de casos diagnosticados puede explicarse también en parte porque los niños han estado más protegidos, y a que, debido a la levedad de los síntomas, se les han realizado menos test diagnósticos. La mayor parte de los contagios parecen ser de adultos a niños. Los estudios de seroprevalencia de España, Islandia (Gudbjartsson et al., 2020), Italia o Japón (Mizumoto et al., 2020) evidencian menor contagio en niños. Sin embargo, sorprende que en el estudio realizado en Torrejón de Ardoz, una localidad madrileña especialmente golpeada por el coronavirus, la frecuencia de positividad a anticuerpos de coronavirus en sangre (seroprevalencia) más alta fuera precisamente en los grupos de edad de 0 a 14 años (un 26% frente al 2-4% encontrado en el estudio de seroprevalencia nacional para este rango de edad).
El impacto del cierre de escuelas en la dispersión del virus
El cierre de las escuelas fue una de las primeras medidas tomadas alrededor del mundo por la mayoría de estados, ya que los niños son considerados diseminadores de otros virus, como la gripe (Munro & Faust, 2020). Pero, ¿lo son también del coronavirus? Este es un tema con amplio debate científico. En este artículode la prestigiosa revista Nature se discuten argumentos a favor y en contra (Vaaknin et al., n.d.).
La realidad probablemente es que no lo podemos saber. En la revista Lancet (Viner et al., 2020) se publicó un estudio que revisa la bibliografía a este respecto. De los artículos analizados, la mitad se basaron en el virus SARS-CoV, el «uno», que es un virus con un comportamiento epidemiológico distinto, ya que afectó muy poco a niños (0,04% de los casos) y que no se transmitía, como el SARS-CoV-2 por individuos asintomáticos. En los artículos que analizan de SARS-CoV-2 simplemente no pueden sacar conclusiones porque el cierre de escuelas se ha tomado al mismo tiempo que otras medidas muy restrictivas.
En algunos países se han reabierto escuelas, lo que nos va a permitir una evaluación más objetiva. En Israel, tras la apertura de colegios, el 18 mayo se cerraban dos de ellos por rebrotes. https://www.lavanguardia.com/vida/20200518/481247020460/escuelas-en-israel-mandan-a-ninos-a-casa-tras-detectar-profesores-infectados.html. Como hacía mucho calor, el Ministerio de Cultura pidió al de Sanidad que relajara la norma de llevar mascarilla en las clases. El 6 de junio, solo 15 días después, ya eran 110 centros y 16.000 estudiantes los que estaban en cuarentena: https://www.eldiario.es/sociedad/ninos-profesores-Israel-cuarentena-volver_0_1035546478.html.
En Holanda trabajan con la hipótesis de que los niños no transmiten el coronavirus y que la infección es siempre de adulto a niño. https://www.rivm.nl/en/novel-coronavirus-covid-19/children-and-covid-19. No aplican restricciones al contacto en niños menores de 12 años. Se basan en la menor seroprevalencia y de clínica y en un estudio de 54 familias de 11 de marzo (previo a la reapertura) en la que ven que la transmisión es intrafamiliar y de adulto a niño. La reapertura de sus centros se produjo parcialmente el 11 de mayo y 8 de junio completa, 2 de junio en secundaria. Parece que tienen una monitorización muy estricta que nos va a permitir evaluar su hipótesis.
Puntos críticos a controlar en la prevención de coronavirus en la escuela
Entrada a la escuela
• Escalonada
• Uso obligatorio de la mascarilla para los padres en la entrega de los alumnos y mantenimiento de la distancia social.
• Prever situaciones de lluvia.
Clases
• Uso obligatorio de la mascarilla por parte de docentes y alumnos. Recomendable FPP2 sin válvula de exhalación para docentes y al menos higiénica homologada según la UNE 0065:2020 con más de un 90% de filtración para los alumnos. En mi opinión es la medida con un impacto mayor: reduce la transmisión directa del virus persona-persona, reduce la contaminación de objetos inanimados (fómites) y reduce la producción de aerosoles en clase.
• El calor puede hacer que las mascarillas sean muy complicadas de aguantar. Evitar altas temperaturas retrasando el inicio del curso escolar o bien con aire acondicionado.
• El papel de los aires acondicionados en la diseminación del virus es motivo de debate científico (Correia et al., 2020). Se ha sugerido que pueden servir de diseminadores del virus por aerosoles. Mi hipótesis personal es que esto puede ser así en lugares donde se generen aerosoles (por ejemplo, clases con niños sin mascarillas, comedores...). El uso de mascarillas disminuirá la producción de aerosoles.
• Existen «purificadores» de aire. Unas máquinas que filtran el aire con filtros HEPA, unos filtros de seguridad biológica por los que «no cabe un virus» que podrían ayudarnos también en el control de aerosoles (Allen et al.). El virus se ha aislado en aerosoles, y aunque el peso específico del contagio por aerosoles es motivo de debate científico, la comunidad científica cada vez más se va decantando porque este mecanismo de diseminación puede ser importante.
• Uso frecuente de alcohol. Botella sobre la mesa del alumno. Obligatorio a la entrada a clase y a la entrada del recreo.
• Es crítica la formación de los alumnos durante el primer mes en las medidas de contención.
• En infantil la tolerancia de las mascarillas es probablemente menor. Por ello existe alto riesgo de diseminación del virus en aerosoles, fómites y contagio directo. Riesgo laboral alto para los docentes.
• El empleo de clusters o burbujas (grupos de convivencia estable) puede posibilitar un aislamiento temprano de posibles positivos, pero no impide la diseminación intragrupal del virus, ya que estos constituyen una unidad microbiológica. Es decir, el contagio será libre dentro de la burbuja, si no se implementan otras medidas de contención como las mascarillas. Si un niño se contagia puede llevarlo a su casa, donde tampoco hay medidas de contención y de esa forma la escuela se puede convertir en un foco de dispersión comunitaria. Además se puede producir contaminación intergrupal asociada a fómites (objetos inanimados) en áreas comunes, aunque los niños no coincidan en ellas en el tiempo en estas zonas. Los puntos comunes con otros clusters son comedor, aseos y recreo. Lo explico todo en este vídeo de forma muy clara: Enlace al vídeo en www.youtube.com
• Minimizar los objetos. Superficies despejadas que permitan la limpieza.
• Ventilación: Mantener las ventanas y las puertas abiertas siempre que sea posible, para que exista una ventilación permanente. El CDC recomienda 16 renovaciones aire/hora.
• Comer en clase implica quitar la mascarilla, generar aerosoles en un ambiente cerrado y contaminar mesas y superficies con saliva. Además logísticamente es complicado de gestionar porque se debe llevar la comida a las clases y luego recoger vajilla sucia y llevarla al área de lavado. Este transporte, si no se realiza en contenedores cerrados, puede diseminar el virus por pasillos y zonas comunes. Creo que se debería evitar.
Recreos
• Salida escalonada a los recreos. Ventilación y limpieza de las mesas con lejía mientras los niños están en el patio.
• Almuerzo en el patio, individualizado y con distancia social.
• Clausurar fuentes de agua.
• Plantear la clausura de columpios o bien limpieza entre grupos. En verano, los ultravioletas del sol probablemente inactiven el virus de los mismos, pero necesitará un tiempo mínimo de actuación.
Aseos
• Existe una alta evidencia científica del hallazgo de virus en baños, ya que hay una excreción fecal.
• Tirar de la cadena con la tapa bajada.
• Accionamiento no manual de grifos.
• Uso de alcohol a la entrada y salida del baño. Deberá haber dispensadores de alcohol en cada baño.
• Cartelería recordando estas cosas, que pueden hacer los propios alumnos.
• Refuerzo de limpieza en la hora del recreo.
• Control de plagas (cucarachas...).
Comedor
• El comedor es un lugar de alto riesgo porque va a haber aerosolización del virus, ya que los niños han de quitarse las mascarillas. Por ello es especialmente crítico asegurar la ventilación adecuada. Asegurar que así sea antes del inicio del curso.
• Los puestos han de estar separados y sobre todo no tener a nadie delante. Se puede optar por distribuciones en U para que sea socialmente más soportable.
• La comida ha de estar previamente servida en las mesas para evitar las colas.
• Importantísima la formación específica del personal de cocina y su control analítico periódico por PCR.
• Imprescindible el uso de mascarilla en la cocina y durante el servicio de mesas. Para que esto sea posible, la cocina debe de estar a una temperatura que lo permita.
• Uso prioritario de comidas calientes frente a frías.
• En caso de que se sirvan ensaladas o fruta, higienización con lejía alimentaria y enjuague posterior. 2 ml/litro 5 minutos.
• Asegurar que toda la vajilla alcance los 80 grados al menos 15-30 minutos.
• Es interesante meter la vajilla en lejía (20 ml/l) previa a su higienización en el lavaplatos. Evitar el uso de estropajos en vajilla no higienizada.
• Minimizar el número de niños que acuden al comedor.
• Escalonar las comidas, respetando los grupos burbuja. Entre cada turno, limpieza de mesas y sillas con lejía y ventilación.
Limpieza
• Refuerzo de la plantilla de limpieza.
• Los trabajadores han de estar formados y llevar EPIS. Protección FPP2 sin válvula de exhalación o equivalente.
Monitorización
• Sistema de alerta sanitaria. En caso de que un niño no vaya al cole, debe informase de si su sintomatología es compatible con la COVID-19. También es importante informar si ha habido caso en las familias. Información inmediata a Sanidad en estos casos.
• Posible monitorización por arquetas por PCR para detección precoz del virus.
• Monitorización analítica periódica del personal del centro.
• Bajas laborales en personal de riesgo.
• Elaboración de un plan de contingencia en caso de detección de positivos.
Formación
Conocer el virus, qué enfermedad produce y sobre todo cómo se transmite y cómo evitarlo es en mi opinión un punto clave en la prevención. Por ello he elaborado unos programas formativos, basados en una revisión bibliográfica extensa y en un lenguaje muy sencillo de entender. La idea es que puedan ser realizados por toda la comunidad educativa, en un formato cómodo y on-line. Puedes consultar la oferta en este enlace: CORONAVIRUS EN LA ESCUELA.


• Formación de todo el personal del centro: profesores, limpieza, conserjería, cocina…
• Formación inicial del alumnado al comienzo del curso.
• Formación de los padres y comunicación efectiva de las medidas a tomar por el centro.
Bibliografía
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