Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número
45 – Invierno 2017
Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja
Miguel, ¿qué queda de aquellos «Vientos del Pueblo»?
Del pueblo soplan las brisas
que apenas cimbrean las cañas,
que ya no hay vientos que llevan,
que ya no hay vientos que arrastran
tanta inmundicia esparcida
por los rincones de España.
¿Quién le puso al huracán
los yugos y las mordazas?
¿Por qué el rayo no revienta
los barrotes de su jaula?
¿Dónde quedaron los toros
de frente altiva y astada?
¿Dónde los fieros leones
que no le temen a nada?
¿Dónde las recias águilas
con sus garras afiladas?
¿Solo viven ya los bueyes
de frente sumisa y mansa,
esclavos de su derrota,
en la tierra mancillada?
¿Tan solo quedan cachorros
que huyen, orejas gachas,
lloriqueando su desgracia
con el rabo entre las patas?
¿Solo campan las gallinas,
que cacarean asustadas
su miseria y su desdicha?
¿En esta Patria robada
tan solo queda el poeta
que con sus versos reclama,
con la cabeza muy alta,
muerto sobre la grama,
a las mujeres y hombres
que la frente aún agachan
que empuñen su dignidad
y levanten la mirada
para sacudirse el yugo
que cargan sobre la espalda?
¿Verás impasible, pueblo,
consumirse mientras cantan
a los dignos ruiseñores
que sí que plantan batalla?
Que la brisa se haga viento
que aviente recias gargantas,
y se torne un huracán
que arrastre a la hierba mala.
Libere su furia el rayo
para dar a luz el alba,
que ya no es tiempo de bueyes
sino de toros de casta,
de leones y de águilas.