Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 33 - Invierno 2014
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

En tiempos muy remotos, cuando el hombre tomó conciencia de su situación predominante sobre los otros seres vivos que habitaban la Tierra, sintió la necesidad de comunicarse con los otros hombres. Primero lo hizo mediante signos y señales de fuerza; después, andando el tiempo, utilizó unos sonidos guturales ininteligibles que surtían el efecto deseado dependiendo de la intensidad, el timbre y el volumen con que los emitía. Un día creyó conveniente dejar constancia de todo lo que ocurría a su alrededor y comenzó a dibujar en las paredes de las cuevas símbolos y figuras rudimentarios; nace así la escritura.

Pero ¿de qué sirve la escritura si no se es capaz de interpretar lo que con ella se quiere transmitir? Y es en ese momento cuando el hombre da otro gran paso en el desarrollo de la humanidad; aprende a leer.

Hoy, afortunadamente, disponemos de suficientes medios impresos que nos permiten disfrutar del verdadero placer, y no es un tópico, de la lectura.

A lo largo de la historia hemos asistido a grandes momentos de enaltecimiento de la lectura con la creación de grandes bibliotecas, como la de Asurbanipal, en el siglo vii a. C., en Nínive; la gran biblioteca de Alejandría, reabierta en 2002, y la de Pérgamo, ambas del siglo iii a. C.; o las grandes bibliotecas de la actualidad, como la Vaticana, la del Congreso de los Estados Unidos o la Nacional de España, entre otras muchas que actualmente siguen manteniendo viva la llama del saber y la cultura a través de la lectura.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, estamos asistiendo a un nuevo método de acceso a la lectura, que no por ello deja de ser menos emocionante que el de pasar las hojas y percibir el característico olor de la tinta y el papel impreso de un libro.
Por eso Ars Creatio te ofrece, querido lector, estas páginas virtuales, para que puedas disfrutar de una lectura amena y variada como así ha sido desde el principio de los tiempos.

Hacemos nuestras las palabras de Nicolás de Avellaneda: «Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él».

¿Te animas a leer?


Portada : Antonia Mayol