Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 55 - Verano 2019
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Estrategias metodológicas en el aula de violín ante un alumno con discapacidad visual Luis Sánchez Sánchez

 

1. RESUMEN

En este artículo vamos a desarrollar algunas estrategias metodológicas que proponemos usar ante un alumno con discapacidad visual en nuestra aula de violín, especialidad de la que somos docentes en la actualidad.

El artículo lleva implícita una importante carga personal, ya que los planteamientos surgen a partir de nuestra formación y experiencia docente, aspecto que nos parece muy importante, ya que relacionar los conocimientos con los que ya contamos con los nuevos aprendizajes que vamos adquiriendo en el día a día (aprendizaje significativo) creemos que es fundamental para el crecimiento profesional y personal.

Mi agradecimiento desde aquí a D. Ángel Ros Campillo y Dña. Mª Josefa Poveda Redondo1 por la maravillosa formación recibida en signografía musical braille, que ha supuesto para nosotros un punto de partida excelente para investigar posteriormente sobre la enseñanza del violín con discapacitados visuales, en la cual, hasta el momento, hay poco explorado.


2. PALABRAS CLAVE

Aula, violín, alumno, profesor, estrategias metodológicas y discapacidad visual.


3. DESARROLLO DEL ARTÍCULO

Ni que decir tiene que la vista es un sentido muy importante dentro del aprendizaje de los alumnos, y en la música aún lo es más. No olvidemos el refrán:

«El alumno aprende más rápido viendo qué tiene que hacer, que escuchando la correspondiente explicación».

Por ello, el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula de violín con un alumno que no puede ver o tiene poco grado de visión es muy difícil, no sólo para el propio alumno, sino también para el profesor.

Como sabemos, disponemos del sistema braille como recurso para el trabajo con estos alumnos y del apoyo de los profesionales de la ONCE, tanto en la facilitación de este material como en la ayuda que brindan al alumno y al profesor. Sin embargo, a la hora de corregir y/o adquirir movimientos de las distintas articulaciones necesarios en la técnica del violín podemos encontrarnos con muchas dudas acerca de qué estrategias metodológicas emplear. Incluso, en las asignaturas de orquesta y música de cámara el problema es aún mayor, pues hay que compensar con otros recursos y estrategias la gran cantidad de señales visuales que en estas áreas se emplean, y además, asesorar a nuestros compañeros profesionales que imparten estas materias.

Por ello, a continuación detallamos unas concretas orientaciones y estrategias metodológicas que proponemos para atender a un alumno con discapacidad visual en nuestra aula de violín, y que pensamos darán una eficaz respuesta:

  • Que el alumno conozca bien la clase: el lugar donde están las mesas y sillas, las distintas zonas de trabajo (dónde tocamos, dónde puede dejar el violín y sus libros), etc. Los primeros días es conveniente incluso que el alumno recorra con nosotros los distintos lugares y estancias del aula, y así tener una idea previa, aunque luego en las clases cuente, como es lógico, para desplazarse con nuestra ayuda.

  • Cuidar la disposición de la clase: evitar que haya obstáculos por el suelo (mochilas, abrigos, etc.) que puedan provocar caídas por parte del alumno o alumna con discapacidad visual.

  • Avisar al alumno de los cambios en el aula: cuando se produzcan cambios en el mobiliario del aula, hay que informar de los mismos al alumno con discapacidad visual.

  • Ubicar al alumno cerca de nosotros: de esta forma podremos corregirle rápidamente cualquier movimiento erróneo y nos aseguramos de que escuchará nuestras indicaciones verbales perfectamente.

  • No tener miedo a utilizar el vocabulario visual: expresiones como mira o fíjate, no debemos eliminarlas, puesto que el propio niño ciego también las usará. Sí debemos evitar expresiones indefinidas como allí o de esta forma, sustituyéndolas por indicaciones espaciales referenciales, empleando así un lenguaje muy descriptivo que le proporcione toda la información posible.

  • Apoyarnos en las sensaciones y la memoria muscular: como recurso fundamental para corregir y/o adquirir movimientos en las articulaciones de los dos brazos, posiciones corporales, etc. Por ejemplo, en el aprendizaje de los diferentes golpes de arco (en la mano derecha) o en los cambios de posición y el desarrollo del vibrato (en la mano izquierda).

  • Trabajo entre compañeros: en un alumno con discapacidad visual, el trabajo entre compañeros suele funcionar muy bien y es un recurso muy positivo, ya que permite al alumno ciego trabajar en equipo y disponer de un modelo que imitar que le sirve de guía. Por ello, en estos casos potenciaremos la cotutoría o tutoría entre alumnos.

  • Uso del blog del aula: como desarrollamos en un artículo anterior2, el blog es un elemento que nos ayudará en la atención a la diversidad, y en particular en la atención a los discapacitados visuales, ya que completará huecos. Por ejemplo, actividades presenciales que no puedan realizarse por parte de este alumnado con discapacidad visual, como asistir a conciertos regularmente porque sus padres no pueden acompañarle. Desde el blog podrá escuchar vídeos de conciertos que estén subidos, compensando este importante aspecto.

  • Ayudas sonoras: tales como pequeños golpes contra la mesa o el atril con algún objeto sonoro (lápiz, anillo, etc.). Serán leves sonidos pero suficientemente audibles para el alumno con discapacidad visual, y con los que podremos avisarle de los cambios de tiempo en la obra (accelerandos y ritardandos), entradas y cortes, etc. Esta estrategia propiciará que en las asignaturas de música de cámara y orquesta, el alumno discapacitado visual pueda seguir la obra al mismo tiempo que sus compañeros, a pesar de no poder captar las señales visuales que emplee el profesor.

  • Indicaciones a través del oído: adquieren en estos alumnos un mayor protagonismo, pues es un sentido fundamental en el aprendizaje de los niños ciegos. De hecho, la discapacitación visual posibilita el desarrollo de la capacidad auditiva (tengamos en cuenta que en alumnos discapacitados es fundamental extraer el máximo rendimiento a los sentidos que dispongan en buenas condiciones).


4. CONCLUSIONES

En conclusión, como hemos visto, aunque parezca complicado, es posible la enseñanza del violín en alumnos con discapacidad visual, incluso en asignaturas como orquesta y música de cámara, en que la vista es un recurso fundamental.

De esta forma, conseguimos acercarnos a nuestro principal objetivo, que como profesores no es otro que atender de manera eficaz a todos nuestros alumnos, y en particular a los estudiantes ciegos, que ya son una realidad en nuestros centros educativos.

Y además, lo hacemos aportando un gran número de estrategias metodológicas para que la atención sea lo más efectiva posible, e incluso con recursos como el blog o la cotutoría, que en las asignaturas de las escuelas y conservatorios de música son poco usados y novedosos.

Por último, no olvidemos la siguiente reflexión: si un alumno con discapacidad motórica en silla de ruedas no dispusiera de rampas de accesibilidad, no podría moverse con libertad por las dependencias del centro. Pues, del mismo modo, en alumnos con otras discapacidades o incluso otras dificultades, es fundamental aplicarles las adaptaciones curriculares que precisen, ya que para estos alumnos, esas adaptaciones curriculares son las “rampas” que les ayudarán a seguir el ritmo de sus compañeros. Por ello, concluimos este anexo con la satisfacción de haber planteado unas efectivas “rampas de acceso” para los alumnos con discapacidad visual que puedan pasar por nuestra aula de violín.

 

1 Especialistas de pedagogía musical y transcripción a signografía braille del Centro de Recursos Educativos Espíritu Santo de Alicante de la ONCE durante el curso 2007-08.

2 El blog como recurso pedagógico para atender a la diversidad en el aula de violín; Luis Sánchez Sánchez; artículo de pedagogía; revista cultural digital; ISSN: 1885-4524; Número 22 – Primavera 2011; Asociación Cultural Ars Creatio – Torrevieja.