Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 67 - Verano 2022
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Helados japoneses Maria Sentandreu

 

Con la estación del verano y el calor llegan también las ganas de comerse un buen helado. Hay muchas opciones en el mercado, desde los granizados o los polos de hielo hasta los bombones y sándwiches o tarrinas de helado cremoso para hacer bolas. Sin embargo, últimamente se han puesto de moda algunos helados de origen japonés y vamos a descubrirlos en este artículo.

El kakigori sería el equivalente al granizado, pero tiene algunas peculiaridades que lo convierten en un producto diferente. Es un postre imperial, ya que sólo lo tomaban los emperadores y nobles por la dificultad de obtener bloques de hielo que se traían de las montañas y se raspaban con una catana. El origen del kakigori se remonta al siglo XI, aunque se hizo más popular alrededor del XIX, cuando se tuvo una mejor accesibilidad al hielo. La popularización de este helado en Japón se produjo con la llegada de las primeras máquinas con manivela, que permitían obtener unas láminas como si se tratara de nieve recién caída.

Pero ¿cómo es exactamente el kakigori? El hielo es la base de esta elaboración, que, con una máquina especial, se convierte en algo parecido a una bola de nieve que se adereza con siropes y se come con cuchara. Es similar al granizado, pero con menos consistencia, y puede hacerse de diferentes sabores como té, fresa, uva, limón o melón.

Hace menos de una década el kakigori llegó a España, concretamente a Barcelona, gracias a un austriaco que abrió un local, en el barrio de Gracia, que se llamaba precisamente Kakigori y estaba especializado en este postre helado.

Aunque Borja Gracia, de la izakaya Hattori Hanzo y Panda Patisserie, ha puesto de moda el kakigori en Madrid. Este extremeño que trabaja en la pastelería japonesa apuesta por el kakigori del siglo XXI. Se utiliza una máquina automática con unas cuchillas especiales para obtener una textura peculiar que recuerda la nieve virgen cayendo sobre la palma de la mano. Este kakigori está atemperado entre -5 y 0 grados y no tiene nada que ver con el hielo, tampoco está tan frío y además es muy efímero y tiene que consumirse de forma rápida.

El mochi es otra propuesta que consiste en un pastelito hecho con una masa de arroz y relleno de cualquier cosa dulce. Entre otros ingredientes, se utilizan helados cremosos para el corazón del mochi, dándole un toque fresco y apetecible en los calurosos días del verano. Ya se pueden encontrar en algunos supermercados españoles, de varios sabores, por ejemplo de coco, de mango o de pistacho.

El taiyaki es una especie de gofre japonés que tiene forma de pez y que puede rellenarse, con helado soft, más cremoso de lo habitual. Sería el equivalente al típico cucurucho occidental, pero en la versión japonesa tiene forma de pez que recuerda a la cola de una sirena con un hueco para rellenar con helado de sabores más nipones como el de té matcha, el de sésamo o el de iuzu. Aunque en las heladerías japonesas también hay espacio para los sabores más clásicos como el chocolate, la vainilla o el caramelo.

Para encontrar el origen de este dulce hay que situarse en 1909, en la pastelería Naniwaya, de Tokio. Originalmente se hacía con un relleno de azuki (alubias rojas endulzadas), pero la receta ha evolucionado y, aunque sigue siendo un postre típico de Japón, se rellena con otros ingredientes como chocolate, crema, queso o helado. Su nombre surge de la unión de dos palabras: tai, que significa besugo, por la forma de pez, y yaki, que significa plancha, ya que antaño se preparaba usando planchas calientes. Tiene forma de pez porque, desde la antigüedad, en Japón se reservaba la degustación del tai, o besugo rojo, sólo para ocasiones especiales, ya que este pez se considera un elemento de buena suerte. Al principio se consumía pez tai en las celebraciones y mucho tiempo después se incorporó la novedad de servir un postre con la misma forma, como símbolo de buena suerte.


La receta del taiyaki es muy sencilla, sólo hay que mezclar harina de trigo, leche, azúcar, huevo, levadura y aceite de oliva, más el relleno que cada cual prefiera. En la actualidad existen moldes y máquinas eléctricas para elaborar la masa con la forma adecuada. Para la versión tipo cucurucho, una vez hecho el bizcocho, hay que abrir un hueco en su interior, donde se introducen las bolas de helado.

 

Establecimientos

Si has leído este artículo y te han entrado ganas de probar estos helados de origen japonés, te indico algunos establecimientos donde puedes encontrarlos.

La pecera. Madrid. Calle Velarte, 2

La pecera. Valencia. Calle Ribera, 3

Kurimu. Barcelona. Calle Compte d’Urgell, 116

Mr. Kakigori. Barcelona. Plaça de la Vila de Gràcia, 3