Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 67 - Verano 2022
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Azuleando... en primavera Javier Nieto Roca

 

Azulear… en primavera

Acceso a la atención de la diabetes. Si no ahora, ¿cuándo?

Manifiesto del Día Mundial de la Diabetes 2021, que se extenderá hasta 2023

 

Hemos estado azuleando durante todo el invierno y ahora nos toca azulear… en primavera.

Vamos, lo que nosotros llamamos: azulear para empoderar.

Con la sana intención de mantener la luz azul encendida en éste cálido invierno hemos puesto en marcha nuestras rutas mensuales, una actividad pensada para poder pasar una bonita jornada de domingo en algún lugar privilegiado de nuestro entorno y, además de compartir experiencias, problemas, risas y momentos, hacer algo de ejercicio, ya sea como corredor o como senderista.

La primera tuvo lugar el pasado día 30 de enero entre Portmán y la Batería de Cenizas, unas veinticinco personas, cinco para correr y el resto andando, nos dimos cita en la población de Portmán (La Unión) a las 9.00 de la mañana. El recorrido de senderismo, de aproximadamente 13 km. Con una elevación máxima de 307 m en la Batería de Cenizas, recorrió la antigua línea de costa de la Bahía de Portmán, antiguo poblado de pescadores, calzada romana y pista ancha hasta la Batería de Cenizas, donde nos recibieron las serpientes emplumadas de Quetzalcóatl. Visitamos los impresionantes cañones Vickers y por el mismo camino descendimos hasta la carretera que nos lleva de vuelta con vistas a la villa romana del Paturro.

 

El recorrido de Trail, de aproximadamente 19 km. Nos llevó en una primera ascensión a la cara sur de Sancti Spíritu, entre minas y molinos generadores pasamos por el Mirador del Águila y bajando por la senda minera hasta iniciar la ascensión a Cenizas. Visitamos todos juntos la Batería y descendimos por la pista, calzada romana, antiguo poblado de pescadores, hasta el punto de salida.

En esta primera ocasión estuvieron con nosotros miembros de Sodicar y del Cartagena Trail, Club Atletismo Torrevieja y el general Aníbal, la princesa Himilce y un grupo de carthagineses. Todos juntos penetramos en el vientre de uno de los impresionantes cañones y encendimos nuestra luz azul.

En el mes de febrero, nuestra segunda ruta mensual tuvo lugar en la vecina población de Guardamar del Segura, partiendo de las inmediaciones del Castillo a las 9.00h del día 27. En esta ocasión, con un día ciertamente gris y algo helado, el grupo al completo realizamos el recorrido senderista que con aproximadamente 11 km y una elevación máxima de 156 m en el punto geodésico de Guardamar nos llevó primero al Castillo de Guardamar con bonitas vistas, descendiendo después para acercarse hasta el meandro del Segura y de allí entre sendas hasta alcanzar el alto del Moncayo, visitando antiguas trincheras excavadas en el alto, y el horno de la Calera. Finalmente alcanzamos la zona de dunas para terminar nuestro recorrido junto al mar, Playa del Moncayo, La Roqueta y Playa Centro hasta regresar al punto de partida disfrutando de un paseo por la arena.

De nuevo Sodicar estuvo presente, Mírame Teatro, amigos de Guardamar y Torrevieja y contamos con una cicerone de lujo, Ana Meléndez, que nos dio algunos retazos de paisaje, costumbres e historia de lo que vimos y encontramos en nuestro camino.

Esta salida que fue únicamente senderista nos sirvió para anunciar que este año la Ruta de los Centinelas, su novena edición, se recorrerá andando. Por lo que a siete meses vista todo aquel que desee acompañarnos puede ir quemando suelas, haciendo camino y fortaleciendo piernas.

Por su parte, el mes de marzo ha supuesto el regreso del aro a la competición. Bueno... Competición no sería el término adecuado, pues más bien lo que hemos hecho es volver a correr, a hacer kilómetros en citas deportivas de ésas que con el levantamiento de las restricciones y después de casi dos años van de nuevo regresando al calendario y llenando las calles de nuestras ciudades de corredores dispuestos a mover las piernas y el corazón, y en nuestro caso a hacer girar el aro.

Comenzamos pasados por agua, y bastante, en una cita querida, solidaria, la V Carrera/Marcha solidaria de Asimepp, Asociación de Fibromialgia de Torrevieja, celebrada el pasado día 6 de marzo en Torrevieja, numerosos centinelas se dieron cita allí, miembros del Club Atletismo Torrevieja, del Club Atletismo Puerto de Torrevieja y amigos que en un recorrido de 8 km hicieron pasar el aro hasta dos veces por meta en esa lluviosa mañana que preludiaba el mes de marzo que nos esperaba.

Una semana después, el día 13, acometimos la distancia de medio maratón, los 21 km del Medio Maratón Ciudad de Cartagena, de nuevo el aro se situaba en un cajón de salida con numerosos corredores, muchos conocedores del significado de ese aro azul, muchos centinelas por allí también, algunos como Dani y Fran, que tantas veces lo han portado.

En un recorrido nuevo a una vuelta, esta vez el sol nos acompañó más de lo esperado, es emocionante volver a ver eventos de este estilo. En una nueva andadura ligado a los amigos de Cartagena Trail, compartimos el azul, compartimos las montañas, compartimos la ilusión, la amistad, y estamos seguros de que muchas ilusiones, porque, como dice nuestra amiga Susana Ruiz, los sueños no tienen cima…

Así transcurría marzo: kilómetros, calima, tormentas, viento..., sumando kilómetros para nuestra siguiente cita, la Ruta de las Fortalezas, para realizar la tercera ruta mensual, lo que hicimos fue hacernos eco de la Ruta Litoral Orihuela Costa, Cabo Roig-Cala Mosca, que organizaron nuestros amigos de la Asociación de Diabéticos de Orihuela y Comarca celebrada el pasado 27 de marzo. Puestos en contacto con ellos, esperamos mantener también esta luz azul encendida. No corremos solos.

Y hasta aquí, azuleando en invierno en lo que a actividades y carreras se refiere.

En cuanto al mensaje que nos va a acompañar hasta 2023, ese nada fácil y que requiere un largo camino, hoy queremos dedicarlo a los dos primeros epígrafes que lo componen, hablamos de:

Acceso a la insulina. 100 años después de su descubrimiento, millones de personas con diabetes no pueden acceder a la insulina que necesitan.

A primeros de año celebramos el centenario de la primera inyección de insulina. El joven Leonard Thompson fue el primer paciente de diabetes que tuvo la oportunidad de salvar su vida gracias a la insulina. Los investigadores canadienses Banting y Best lo hicieron posible y su intención fue hacerla llegar a todas las personas que padecen diabetes, pues vendieron su patente a la Universidad de Toronto por tres dólares. Sin embargo, cien años después, según datos de la IDF, Federación Internacional de Diabetes:

—1 de cada 10 personas en el mundo tiene diabetes.

—1 de cada 2 personas que padecen diabetes y necesitan insulina no puede acceder a ella o no puede pagarla.

—3 de cada 4 personas con diabetes viven en países con ingresos bajos o medios.

Con lo cual, la insulina sigue estando fuera del alcance de millones de personas que la necesitan, porque como siempre solemos decir: «Podemos hacer todo, menos insulina».

Afortunadamente, nuestro sistema sanitario, con sus deficiencias, nos garantiza el acceso a la insulina. Pero no bajemos la guardia, pues en países ricos como Estados Unidos o Venezuela mucha gente no puede pagarla y queda totalmente desamparada. No digamos ya en países cuyos sistemas sanitarios son deficitarios o prácticamente inexistentes: en África se estima que el 86% de las personas que padecen diabetes no tienen acceso a la insulina. Y en países en conflicto armado, como en el caso próximo de Ucrania, pero también Siria, Yemen, etc., también se hace difícil el acceso a cualquier atención y por ende a la insulina.

Por eso en este tema también debemos mantener la luz azul encendida, amigos.

Recordemos que sin insulina las complicaciones asociadas a la diabetes se multiplican y suponen una condena de muerte al igual que sucedía hace cien años, antes de que la ciencia obtuviera este enorme logro que nos permite vivir. Esperamos y confiamos en que esa misma ciencia siga avanzando y logre algún día la cura de la diabetes.

Acceso al autocontrol. La monitorización de la glucosa en sangre es un componente fundamental del cuidado de la diabetes, y muchas personas con diabetes no tienen acceso a los dispositivos necesarios.

Pero, ¿qué son los medidores continuos de glucosa (MCG)?

Lo primero os diré que se trata de la chapita blanca que, insertada en un brazo o en la zona de la barriga, se puede observar con naturalidad desde hace algún tiempo en las personas que padecen diabetes.

En la playa, en la pista de atletismo, en la piscina, es cada día más normal observar personas con su sensor... Pero técnicamente os diré que son herramientas que permiten medir niveles de glucosa de forma continua, dando lecturas en minutos. Esta tecnología sanitaria facilita las decisiones terapéuticas a partir de datos a tiempo real, optimizando la insulinización y mejorando el cuidado y calidad de vida de la persona con diabetes.

¿Qué quiere esto decir?

Que podemos adaptarnos en el mismo instante a nuestro estado glucémico, aportando insulina en caso de hiperglucemia o algún aporte de glucosa en caso de hipoglucemia.

¿Cómo funcionan?

La chapita es el sensor, un pequeño filamento que se coloca a nivel subcutáneo y que va midiendo los valores de glucosa intersticial cada 5 minutos. Este sensor dura entre 6 y 14 días dependiendo del modelo, y ha de estar adherido correctamente a la piel para garantizar medidas fiables de glucosa. En esa misma chapita se encuentra el transmisor, que se encarga de recibir los datos y mandarlos al receptor.

El receptor es el aparato que recibe la información y nos muestra en pantalla los valores de glucosa y la tendencia de la misma, flechitas para arriba y para abajo, también puede disponer de alarmas que nos aportan seguridad, aunque a veces odiemos que piten y piten... Hoy día puede hacer de receptor un teléfono móvil, y «como no podemos vivir sin ellos», parece que todo se simplifica.

Mediante software o sistemas de computación en la nube, determinadas plataformas digitales permiten la descarga y tratamiento de los datos obtenidos gestionando el historial y la evolución de los resultados a través de informes y gráficos.

En esto mismo radica su importancia. Una vez obtenidos, los datos se pueden compartir, y así un tercero puede tener en tiempo real estos valores, cuestión primordial en el caso de menores de edad con esta condición. Esta tecnología facilita a padres o tutores esta información y sus posibles acciones a un solo click de cualquier dispositivo móvil.

La seguridad y libertad que facilitan estos sistemas es increíble, a veces poder dormir o no es cuestión de unas alarmas bien calibradas y de un aprendizaje que hace unos años era impensable.

Por no decir lo agradecidos que se encuentran nuestros dedos. Las yemas de nuestros dedos eran receptoras de entre 1.800 a 3.000 pinchazos anuales, unos golpes propinados por una lanceta que a veces en invierno requería de dos o tres intentos para obtener una gotita de sangre que aplicar a la tira.

Éste es el método tradicional de control capilar en sangre por medio de glucómetro. En dedos toscos de una persona mayor resulta molesto, pero en los dedos finos y tiernos de una niña, un niño o un bebé es ciertamente doloroso para quien lo recibe y para quien tiene que propinarlo.

Debemos advertir que entre estos controles en sangre o capilares y los que proporcionan los sistemas de que hablamos y que son controles realizados en el líquido intersticial puede haber diferencias y NO necesariamente obtenerse el mismo valor, ya que cuando se produce una fluctuación de la glucosa en la sangre para ser detectado en el líquido intersticial puede tener un retardo de entre 5 y 10 minutos. Cuanto más estables sean nuestros niveles de glucosa en sangre y se logren mantener durante más tiempo, dichos niveles se equilibran y coinciden en ambos líquidos.

Existen diferentes sistemas de monitorización tanto flash como continua de la glucosa. Hablaremos de ellos en próximas publicaciones, así como sobre la financiación pública de los mismos. En cualquier caso, todas las personas con diabetes tipo 1 deberían tener acceso a esta tecnología, así como las personas con diabetes tipo 2 que se encuentren insulinizadas.

También avisamos de que hay que saber usar la tecnología y que sin un aprendizaje de nada sirve acumular datos. Tener una información sirve para poder actuar, dotarnos de autocontrol es darnos libertad, no vivir enganchados a un tamagochi que no deja de pitar... Un uso adecuado de ellos nos dará seguridad y libertad; sin embargo, estar encadenados a ellos y asistir como mero espectador a sus continuas subidas y bajadas nos creará frustración, estrés y desesperación.

Esperamos haber dado algo de luz azul sobre estos dos temas. Desde aquí no pretendemos dar una información médica ni profesional, tan sólo hacernos eco del mensaje de una forma sencilla y que todos podamos conocerlo y entender la importancia de cada uno de ellos, descubrir cuál es la realidad en nuestro entorno inmediato y poder solicitar, pedir o reclamar el acceso a todos ellos; en definitiva,  ejercer nuestro derecho como pacientes afectados de una patología crónica como es la diabetes, para manejarnos de forma autónoma y mejorar nuestra calidad de vida.

Por ello, en primavera vamos a seguir azuleando...y seguro que tendremos nuevos proyectos y actividades que contaros de cara al verano. Id caminando, amigos centinelas, pues lo importante no es la meta, sino el camino.

 

Para contactar con Centinelas: centinelasdiabetes@gmail.com

Para mayor información podéis visitar:

https://worlddiabetesday.org/es/sobre/

https://fedesp.es/campanas/dia-mundial-diabetes-2021/

 

Centinelas