Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 59 - Verano 2020
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Cuento colectivo en el Club de Personajes Maria Sentandreu

 

El año pasado realizamos un taller de biografías en la ONCE de Valencia y he sido la coordinadora de esa actividad cultural para personas ciegas.

Nuestro Club de Personajes ha sido un espacio de encuentro para hablar, aprender y compartir a través de la historia de los personajes que pueden enseñarnos lecciones de vida o servir como inspiración en algunos momentos. Temas como la música, la escritura, el racismo y la superación personal estuvieron muy presentes en todas nuestras tertulias alrededor de una mesa en aquella sala de estar.


¿Nuestros personajes?

1. Gandhi

2. Helen Keller

3. Michael Jackson

4. Rafa Nadal

5. Ana María Matute

6. Montserrat Caballé

7. Nelson Mandela

8. Serafín Zubiri

9. Frida Kalho


La dinámica era la siguiente:

—Presentar al personaje.

—Abrir el debate para participar en un juego de preguntas y respuestas sobre los temas relacionados con esa biografía.

 —Escuchar audios o vídeos. Conocer a esa persona de una forma más cercana.

 —Juego creativo para el aprendizaje experiencial.

 —Conclusiones.

—Elegir el personaje para la siguiente sesión.


Puedo asegurar que ha sido una de las actividades más gratificantes que he realizado como profesional en el área del desarrollo personal. Desde el primer momento se creó un ambiente familiar con mucha empatía y tolerancia ante la diversidad de opiniones. Ellas aprendieron de una forma divertida o agradable. Yo aprendí mucho de ellas, cada una me regaló un pedacito de su afecto, simpatía e ilusión proyectada en nuestro reencuentro una vez al mes. He disfrutado preparando el material para todos los personajes y ha sido interesante inventar los juegos creativos para que puedan tener una huella de experiencia como síntesis de lo expuesto en cada sesión.

El momento «juego» creaba mucha expectativa porque siempre era una sorpresa. Aunque el ejercicio que más relevancia tuvo en el grupo fue el de «aprendiz de escritora». Hablamos sobre la biografía de Ana María Matute y se me ocurrió que era una buena idea proponer el reto de escribir un cuento entre todas y que, durante unos minutos, sintieran la sensación de jugar a ser escritoras trabajando para crear una historia única y especial. Buscamos un tema como punto de partida que fue, por unanimidad, el agua. Empezamos la ronda y cada una escribió una o varias frases siguiendo el texto desde lo anterior hacia delante. Fue un momento mágico para mí y también para ellas, intuyo, porque sintieron la fuerza y la unión del grupo en su esencia más pura. Cada parte de la historia era importante por sí misma pero a la vez formaba parte de un todo que unía las distintas energías para configurarse como un puzzle de piezas que encajan en armonía.

Puedo asegurar también que este ejercicio ha sido uno de los instantes más bonitos desde que trabajo como coach y hago dinámicas de grupo para conseguir ambientes de sensaciones agradables, desde la creatividad hacia la integración de las diferencias en un mosaico de convivencia positiva y crecimiento personal.

Aquí os dejo el cuento que escribimos en el Club de Personajes que comparto con los lectores de esta página, con el previo consentimiento de las autoras.

 

 

El niño del mar

Un niño busca el contacto del agua, está fría aunque es verano.

Tiene la necesidad de sentir cosquillas en la piel. Es un momento de mucha serenidad, el mar está debajo de sus pies.

Pero de repente se acaba la calma. Porque su madre lo llama y le dice que necesita que la ayude a hacer la comida.

Entonces el niño se enfada.

—Ahora estoy muy bien aquí.

—Tienes que ayudarme a pelar patatas para hacer una tortilla.

—¿No puedes hacerlo tú?

—El agua no se va, esta tarde puedes volver al mar. Siempre será tu amigo.

—Ya voy.

El niño quiere quedarse un poco más en el agua y su madre dice:

—Ahora vengo a por ti.

 Mira hacia el horizonte y se pone contento porque hay un barco.

Se monta en el barco y continúa avanzando con la corriente del agua.

En el barco conoce un nuevo mundo, hace nuevos amigos, aprende a pescar. Su madre sigue esperándolo en casa, muy triste. Y él es muy feliz porque está viviendo su propia vida.

6 febrero 2019

Coordinadora: María Sentandreu

Autoras:

 Silvia

 María Francisca

 Paqui

 Angelines

 Pepa

 Filo

 Mila


Una vez más compruebo que las palabras son una herramienta necesaria para entender y transformar ciertas dificultades en circunstancias llevaderas y que los cuentos tienen, más allá de la edad de las personas que los crean o los reciben, un inmenso efecto terapéutico.

 

María Sentandreu (periodista, escritora, poeta y coach)

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