Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 57 - Invierno 2020
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Maravillas de nuestro 'mar entre tierras' Antonio Sala Buades

 

Clausura del XII Ciclo «Torrevieja y el Mar»

Gabriel Soler Capdepón detalla las peculiaridades de nuestro «mar entre tierras»

 


 

Como la semana anterior, el Palacio de la Música acogió el viernes 27 de septiembre, a las ocho de la tarde, la segunda de las conferencias del XII Ciclo «Torrevieja y el Mar», que cada año organiza Ars Creatio. Su secretaria, Ana Meléndez, presentó el acto, agradeciendo la colaboración al Instituto Municipal de Cultural y a su personal, e informando sobre los inmediatos proyectos de la asociación: además de las visitas teatralizadas a las Lagunas y la presentación de la revista de otoño, la obra sobre Concha Boracino y la Semana de la Ciencia.

Gabriel Soler Capdepón, con su conferencia Conservación del medio marino y litoral: patrimonio a proteger y principales amenazas, dio protagonismo a nuestro mar, el Mediterráneo, el termómetro de cuanto está ocurriendo. Es un mar semicerrado sometido a fuertes impactos ambientales derivados de la extensa población humana que habita en sus riberas. Atesora un rico patrimonio natural, con gran diversidad de hábitats y especies, que le confieren una gran importancia a la hora de conservar su fauna y flora. Comenzó proyectando representaciones del «mar entre tierras» de los griegos, del Beato de Liébana (776) y de Zainer (1472, que aparece en Las Etimologías de San Isidoro de Sevilla). Existen más mares así llamados, entre los que se distinguen los que están entre continentes y los que están dentro de los continentes.

El ponente detalló con todo rigor las características geológicas del mar Mediterráneo, como las corrientes que se establecen. El agua fría atlántica —mediante su comunicación por el estrecho de Gibraltar— se transforma al ganar temperatura y salinidad. Por la escasa profundidad se dificultan los intercambios de agua. Las mareas gravitatorias son de escasa importancia, pero no las barométricas. Es una cuenca de concentración, pues pierde más agua de la que gana por precipitación, y la compensa por la entrada de agua del Atlántico. Hay alta salinidad y las temperaturas superficiales son elevadas. El estrecho de Sicilia separa los dos lóbulos principales.

En estas corrientes también se produce una pérdida de nutrientes, por lo que sus aguas son oligotróficas. Se distinguen tres capas: superficial (atlántica), intermedia y de fondo (transformadas). Hay poco fitoplancton y, en consecuencia es pobre en biomasa, pero de gran diversidad de especies (un 7% de la diversidad mundial en un 0’7% de la superficie marina y un 0’3% del volumen), cuya quinta parte son endémicas del Mediterráneo. Esta biodiversidad se debe al movimiento de placas terrestres. Al principio había mezcla de especies atlánticas e índicas. Hace seis millones de años, el Mediterráneo quedó separado del Atlántico. El nivel descendió y la cuenca se secó parcialmente. La salinidad del agua aumentó y sólo sobrevivieron las especies adaptadas. Hace un millón de años, al reabrirse la comunicación con el Atlántico, una gran masa de agua volvió a llenar la cuenca del Mediterráneo, con lo que las especies lo colonizaron de nuevo, y a partir de ahí se desarrollan los endemismos actuales. Este gran número se debe a la radiación adaptativa de las especies atlánticas, al evolucionar en condiciones de gran variabilidad climática y ecológica, junto a las que resistieron a la crisis de salinidad.

Gabriel Soler habló asimismo de la red trófica: los nutrientes y la energía solar forman el fitoplancton, que es alimento del zooplancton, principal sustento a su vez de las formas de vidas superiores (peces, cetáceos, hombre), cuyos desechos van al fondo y se remineralizan, vuelven a formar nutrientes y empieza de nuevo el ciclo.

Las costas se clasifican en los tipos de erosión (acción del oleaje que desgasta las rocas ribereñas, produciendo acantilados) y de sedimentación (las playas, con sedimento que transportan corrientes marinas, ríos o ramblas, de arena o de gravas y cantos). Las costas de restinga o albuferas están originadas por tramos en que la playa se cierra formando zonas inundables.

La franja marina se estudia formando sectores verticales: piso supralitoral (emergido permanentemente), mesolitoral (inmersión y emersión periódicas) e infralitoral (sumergido). Los factores ambientales que determinan las comunidades son la luz, el grado de humectación, el sustrato (duro o blando), el hidrodinamismo (batido o calmo), la salinidad, la turbidez y la sedimentación. El conferenciante pasó a continuación a detallar cada uno de estos niveles, con características de la flora y la fauna propias de ellos. Supralitoral: lo ocupan los organismos que soportan o exigen aporte de luz y oxígeno. Mediolitoral: organismos que toleran un grado de inmersión pero no las permanentes. Infralitoral: organismos adaptados a la vida sumergida (entre ellos, la Posidonia oceanica, la planta fanerógama cuya presencia resulta tan beneficiosa para el litoral y que, gracias a las labores de divulgación científica, es más conocida para el público).

En el último bloque de su intervención, Gabriel Soler especificó todas las amenazas del mar: contaminación por vertidos (que cambian las características del plancton en un mar cerrado con poca capacidad para renovar las aguas), dragados o mantenimiento de puertos, actividades agropecuarias que no cumplen la legislación, desaladoras en zonas de conservación, hidrocarburos, acuicultura, sobrepesca o pesca con artes no adecuadas, las obras costeras, el desarrollo demográfico incontrolado, la introducción de especies invasoras (como curiosidad léxica, se destacan las migraciones lessepsianas desde el mar Rojo, en recuerdo del principal artífice del Canal de Suez) por distintos medios como el agua de lastre, la adherencia a los cascos de los barcos o la acuicultura), el cambio climático (al aumentar las temperaturas medias de la atmósfera, ocurre igual con la corteza terrestre y el mar), la acidificación que impide sintetizar las conchas de los bivalvos por no tener iones de carbonato, o el plástico en el mar, que acarrea diversos tipos de contaminantes, entre muchas otras.

Entre las medidas para paliar estos impactos, subrayó la aplicación de la legislación vigente (amplia y potente, siempre que se cumpla), el respeto de los convenios firmados, garantizar un uso público racional, políticas de conservación y declaración de espacios naturales, depuración de aguas residuales, control de desaladoras..., en definitiva, una gestión integrada de las zonas costeras y marinas.

Por la ausencia de Josefina Nieto, presidente de Ars Creatio, Ana Meléndez entregó el logo diseñado por Hugo Pamies, presente en la sala y que recibió el aplauso del público por su trabajo. Gabriel Soler ofreció muy amablemente su colaboración desde los organismos que dirige. Asistió a esta conferencia, entre un público interesado por la ciencia y el medio ambiente, la concejal Carmen Gómez Candel. De esta manera, Ars Creatio cierra su duodécimo encuentro con el mar, fuente histórica de vida para Torrevieja y toda la costa, y que por tal motivo debe ser respetado y conservado.

Foto: Joaquín Carrión

 

GABRIEL SOLER CAPDEPÓN

Licenciado con grado en Biología por la Universidad de Murcia. Becario predoctoral del Plan Nacional de Formación del Personal Investigador, desarrolla su actividad en el Departamento de Ecología de la Universidad de Murcia, Centro de Investigaciones del Agua y Centro de Estudios Avanzados de Blanes, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Murcia, su tesis fue publicada con una beca de apoyo a la investigación del Instituto de Cultura Juan Gil Albert. Gerente provincial de Medio Ambiente de la Diputación Provincial de Alicante. Ha colaborado asimismo con diversas entidades nacionales e internacionales.