Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 51 - Verano 2018
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Las buenas noticias no venden Manuel Sánchez Angulo

 

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Una trabajadora de la OMS adminsitra una vacuna contra el ébola a un sanitario de la República Democrática del Congo. (Fuente: Vox)

 

Si es usted una persona a la que le gusta mantenerse informada sabrá que a comienzos del pasado mes de mayo apareció una preocupante noticia en diversos medios de comunicación, ya fuera prensa escrita, televisión o internet: el virus del Ébola había vuelto a aparecer en la República Democrática del Congo (1). Las noticias eran bastante alarmantes porque, de los 46 casos reportados, 21 habían fallecido. A finales de dicho mes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) envió 4.000 dosis de una vacuna experimental contra la infección (2). Pero si uno leía las noticias, la sensación era que la epidemia no iba a poder ser controlada y que de nuevo íbamos a ver en nuestros televisores una repetición de las terribles imágenes del brote de 2016. Incluso hubo un “gracioso” que colocó un bote de muestras sanguíneas con la palabra “ÉBOLA” para asustar a la población (3).

Pero estamos a comienzos de julio y la terrible enfermedad ha desaparecido de las noticias. ¿Por qué? Pues muy sencillo: las autoridades congoleñas y la OMS parece que han conseguido controlar el brote y, como suele ser habitual, una buena noticia como ésa no aparece en los medios de comunicación. Al menos, en los medios de comunicación españoles, porque sí aparece en algunos anglosajones (4). A día de hoy hay 55 casos (38 de ellos con diagnóstico de ébola confirmado), de los cuales han muerto 28.

 

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Microfotografía electrónica del virus del Ébola. (Fuente: Wikipedia)

 

¿Por qué no se ha repetido la terrible situación sucedida entre los años 2013 y 2016, en la que hubo más de 11.000 muertos? Pues por varios motivos. El primero, la rapidez en comunicar el problema. El brote fue detectado por las autoridades sanitarias congoleñas el pasado 8 de mayo, dos personas en la localidad de Bikoro mostraban los síntomas de la enfermedad. Inmediatamente se pusieron en contacto con la OMS y establecieron rigurosas medidas de cuarentena y de vigilancia epidemiológica. Las autoridades sanitarias actuaron de esa manera tan expeditiva porque éste es el noveno brote de ébola que ha sufrido su país, por lo que tienen bastante experiencia acumulada. Lanzaron una campaña de salud pública informando a la gente de la importancia de lavarse las manos y evitar tocar a los amigos y vecinos. Además, aislaron a todos aquellos que habían estado en contacto con los infectados para evitar nuevos contagios.

En segundo lugar, la OMS se tomó el asunto muy en serio. No sucedieron los errores y retrasos del año 2013. A los pocos días de la detección del ébola, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, llegó a la República Democrática del Congo para visitar las zonas afectadas y coordinarse con las autoridades sanitarias con el objetivo de contener el brote.

El tercer motivo fue que la involucración de la OMS animó a otras instituciones a unir esfuerzos en la labor de contención. Entre esas organizaciones estaban Médicos Sin Fronteras y la Alianza Gavi para la Vacunación. Inmediatamente se diseñó un plan para suministrar 7.500 dosis de una de las vacunas experimentales que se estaban desarrollando. Se escogió la vacuna rVSV-ZEBOV, desarrollada por la empresa farmacéutica Merck por ser una de las que parecían más prometedoras. Para la administración de la vacuna se siguió lo que se conoce como la “estrategia del anillo”. En primer lugar, se vacunó a los trabajadores sanitarios, ya que en anteriores brotes se observó que era uno de los estamentos más afectados y que a su vez contagiaban a otros pacientes. El segundo anillo fueron las personas que habían estado en contacto con los enfermos. El tercer anillo eran las personas que habían estado en contacto con las personas del segundo anillo. De esa forma se puede detener la expansión del virus al proteger a cualquiera que haya podido tener un riesgo de contagio.

Como he dicho antes, parece que se ha conseguido controlar el brote, e insisto en lo de “parece”. Hasta el próximo 20 de julio no sabremos si el brote se ha extinguido por completo. Es en esa fecha cuando habrán transcurrido dos periodos completos de incubación del virus sin que se hayan diagnosticado nuevos casos (el periodo de incubación del virus es de 21 días). ¿Significa esto que ya somos capaces de controlar cualquier brote de ébola? La respuesta es no. Lo único que demuestra este caso es que hemos aprendido una serie de lecciones y que no se han cometido errores como en el año 2013. Pero como ha recalcado uno de los investigadores, eso no quiere decir que el próximo brote pueda ser controlado. Las circunstancias pueden ser diferentes, puede que no se diagnostique la enfermedad con suficiente rapidez, puede que el virus llegue a una zona urbana con lo que su contención sería más difícil, puede que las vacunas disponibles no sean suficientes... No podemos bajar la guardia.

De todas formas, esto es una buena noticia, aunque no salga en los medios de comunicación.

 

Referencias:

1.- Congo confirma la muerte de 17 personas por el virus del Ébola. https://elpais.com/internacional/2018/05/08/actualidad/1525790695_930300.html

2.- Comienza la vacunación contra un ébola fuera de control en la República Democrática del Congo https://elpais.com/internacional/2018/05/21/actualidad/1526905117_294799.html

3.- El bote de análisis hallado en Palma no contiene ébola. http://www.elmundo.es/baleares/2018/05/27/5b0a91b6e2704eb34f8b45ab.html

4.- Good news: the Ebola outbreak in DRC is contained https://www.vox.com/2018/6/29/17518144/ebola-outbreak-drc-contained