Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 52 - Otoño 2018
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Katia Hueso abre múltiples caminos en las Lagunas Antonio Sala Buades

 

 

En la tarde del viernes, 18 de mayo, en el Ayuntamiento de Torrevieja en La Mata, sede elegida para estas Jornadas sobre las Lagunas 2018, tuvo lugar la segunda de las conferencias de este ciclo, impartida por Katia Hueso Kortegaas. El acto, como todos los de dichas Jornadas, estuvo organizado por la Asociación Cultural Ars Creatio, la Sede de la Universidad de Alicante y el Ayuntamiento de Torrevieja. Además del alcalde de la ciudad, José Manuel Dolón, asistieron los concejales Alejandro Blanco y Eduardo Gil, así como Pedro Gómez Mateo (ingeniero de minas e hijo del último administrador de las salinas), que actualmente desempeña su labor profesional en Navarra.

 

 

Presentó Ana Meléndez, secretaria de Ars Creatio, que anunció que con esta conferencia conoceríamos qué se hace en otros lugares con el patrimonio relacionado con las salinas. Antes de la ponencia, por medio de José Norberto Mazón, delegado de la Universidad de Alicante en la ciudad, le fue entregado un reconocimiento a Nicolás García Villalgordo, por la cesión de la fotografía, de las salinas de Torrevieja, que ha ilustrado el cartel correspondiente a las Jornadas de 2018. En ella podemos ver, en primer plano, arcos de piedra, donde se ubicaba la antigua fábrica de productos químicos, que estuvo funcionando entre 1956 y 1974; y al fondo, las garberas de sal. Esta foto fue elegida por Ars Creatio por su belleza y como reivindicación del patrimonio industrial y cultural, un patrimonio de todos que debe ser conservado y divulgado.

 

 

Bióloga por la Universidad de Leiden (Países Bajos), Katia Hueso ha realizado su doctorado en Gestión Cultural del Patrimonio de la Sal en la Universidad de Barcelona. Ha trabajado desde 1994 como consultora en proyectos de medio ambiente y desarrollo local en diversos países de Europa, América y África. Desde 2002 dirige el Instituto del Patrimonio y los Paisajes de la Sal (IPAISAL), entidad que trabaja en favor de la investigación, potenciación y difusión del patrimonio cultural, natural y humano de la sal y sus paisajes, tanto en España como en el extranjero. Es además profesora asociada en ICAI/Universidad Pontificia Comillas en Madrid.

 

 

En su conferencia, titulada «La puesta en valor de las salinas como herramienta para un desarrollo local sostenible», Katia Hueso nos habló de que la valoración de las salinas puede ser una forma no sólo de recuperar su patrimonio, sino también una herramienta de desarrollo local sostenible que trasciende de lo meramente productivo e incluso patrimonial. En un estudio realizado en diversas salinas europeas, se han podido identificar buenas prácticas y extraer conclusiones sobre aquello que funciona y lo que no, a la hora de apreciar el patrimonio natural, cultural y humano de estos espacios. Los procesos de patrimonialización más consolidados nos demuestran que el carácter multifuncional de los paisajes de la sal puede ser aprovechado para ofrecer un abanico de productos y servicios muy diverso, que van más allá de la producción de sal. Idealmente, éstos son compatibles con la conservación de los valores del espacio al tiempo que permiten un desarrollo socioeconómico local y sostenible.

 

 

Comenzó la ponente con ejemplos de varias salinas mediterráneas que están en trance de abandono: a finales del pasado siglo, de más de 4000 sólo quedaban operativas 170. En España y Portugal, IPAISAL registró un millar de espacios salineros, de los que apenas funciona un 5%. La mayoría de estos espacios han sido urbanizados. Sujetas a las fluctuaciones del mercado, las salinas corren el peligro de no ser rentables, lo cual produce su declive; no obstante, existe un bagaje natural, cultural y humano que conviene preservar. Actualmente se vienen desarrollando proyectos de recuperación en países como Francia, Italia o Bulgaria.

 

 

Katia Hueso explicó que, al entrar en declive, las salinas pueden llegar al abandono, si sólo se piensa en el negocio de la producción de sal. Pero algún factor —al que llamó «chispa»— puede activarlas, empezando así el proceso de patrimonialización. Como ejemplo de esta «chispa», puso precisamente el de la asociación Ars Creatio, que estos días está llevando a cabo las primeras visitas teatralizadas en las de Torrevieja. Una siguiente fase traería la profesionalización, con personal dedicado a este trabajo.

 

 

Los tres ejes de recuperación de unas salinas son la gastronomía (valores culinarios añadidos de la sal, denominaciones de origen), el turismo ecocultural (museos de la sal, festivales, mercadillos, espacios protegidos) y la salud y el bienestar (balnearios, inhalación, talasoterapia). En este sentido, ofreció documentados e interesantísimos detalles sobre su estudio de cuatro salinas europeas, desde todos los puntos de vista: las de Læsø (Dinamarca), Guérande (Francia), Secovlje (Eslovenia) y Añana (Álava, España), que, pese a su escasa producción comparada con las de Torrevieja, se encuentran en la fase de patrimonialización y con una constante actividad.

 

 

La conclusión de los presentes fue que las salinas de Torrevieja atesoran un patrimonio envidiable que reúne los tres factores expuestos por la conferenciante, con lo cual se les abriría un prometedor futuro por explorar. Además, como apuntó la presidenta de Ars Creatio, Josefina Nieto, se une la artesanía salinera, exclusiva de nuestras lagunas. Al final del acto, con la presencia del alcalde de la ciudad, José Manuel Dolón García, Katia Hueso recibió un facsímil del auto de amojonamiento de 1763, así como un barco de sal, que apreció como corresponde a una estudiosa exhaustiva de la materia.