Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 48 - Otoño 2017
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
De ida y vuelta. Reflexiones Miguel Buendía

 

Introducción

Permítanme que haga una sinvergonzona apología de las jornadas culturales que llevamos organizando ya dos años. Permítanme que les explique por qué las creemos necesarias. Permítanme también que les explique nuestra visión de lo que es cultura y siéntanse invitados a hacer suya esta plataforma que une a los pueblos de España y Cuba, pero que está pensada para todo el mundo, sea cual sea su procedencia.

Las Jornadas Hispanocubanas de Torrevieja “De Ida y Vuelta” son una plataforma cultural apoyada por las instituciones y ejecutada por un equipo de creadores multidisciplinar: gestores, psicólogos, músicos, funcionarios, maestros, fotógrafos, incluso psicólogos de las dos orillas y de diversas edades hemos gestado esta iniciativa que deseamos tenga continuidad durante mucho tiempo. En ello trabajamos.

 

Una iniciativa necesaria

Desde que he tenido capacidad de apreciar la cultura en todas sus formas, esto es, desde la época que pasé en el instituto, uno se podía dar cuenta de que Torrevieja era un pueblo adormecido en este campo y de la necesidad de aire fresco. Coros, agrupaciones musicales y otros entes culturales han sido guardianes de la tradición, aunque se ha prodigado muy levemente la cultura de la nueva creación, de obras originales y modernas, de la manifestación artística atrevida y arriesgada. Por otro lado, se da el caso de que, históricamente, el casi único agente cultural de la ciudad ha sido el Ayuntamiento (sin contar a las asociaciones corales en esta afirmación). Como consecuencia de ello, el pueblo de Torrevieja está demasiado acostumbrado a sólo recibir, a la cultura unidireccional, a ser sujeto pasivo y no creador. Ante la falta de propuestas más alternativas y/o frescas, la gente de mi generación eligió la opción de acudir a otros lugares, de “salir del pueblo”. Algo que, por otra parte, es muy necesario para abrir los ojos a otros estímulos que habría sido imposible tener en nuestra ciudad y a satisfacer nuestra hambre de conocer.

Pero no es nuestro objeto la crítica de lo que se ha hecho o dejado de hacer, sino precisamente hacerlo. Cuento esto para poner en situación al lector. Muchos pensamos que las iniciativas históricas satisfacen a un público, pero dejan a otro huérfano. Por ello proponemos una cultura en movimiento. Ante una cultura unidireccional, proponemos una plataforma abierta a la participación e implicación de personas y colectivos. Y lo hacemos ahondando en esa producción cultural tan inmensa de la isla de Cuba y contraponerla, enfrentarla y mezclarla a la española. Historias, formas, ritmos, colores y sabores de aquí y de allá.

 

Una buena idea que ya estaba ahí. El nacimiento.

El germen de esta es idea es obvio, tratándose del caso de Torrevieja: la habanera y su arraigo como folklore propio en nuestra tierra es el punto de partida. En un primer momento le di vueltas desde la mirada musical, ya que es a lo que me más me dedico actualmente. Por eso pensé en proponer al Ayuntamiento celebrar una serie de conciertos durante la semana del Certamen de Habaneras, de manera que completase y hablase de esas músicas que también tuviesen origen cubano: el son, la salsa, la rumba o el danzón, entre otras.

Tenía todo el sentido porque la producción cultural de la Perla del Caribe es, fue y será inmensamente rica. Se trata de una tierra dueña de un duende y una cadencia que facilita la creación casi sin quererlo, de una mezcolanza que trajo muchas influencias distintas hasta su orilla. A ello se unen un estilo de vida contemplativo y no esclavo de la rapidez que exige el mercado del arte en todas sus vertientes, combinado con una formación artística que no tiene nada que envidiar a cualquier país europeo. Pero ¿y si no sólo traemos Cuba a España, sino que juntamos a ambas dentro de un maravilloso guiso?

Hay personas a las que uno estima y admira por elocuencia y capacidad de leer la realidad. Una de ellas es mi antiguo profesor de Historia en la época del instituto, Mariano Galant. Él fue la primera persona a la que consulté esta idea cuando sólo se cocía en mi mente. Con mucho acierto, mi maestro me propuso crear una nueva iniciativa. Sí, que colaborase y respetase lo que ya existe, pero que gozase de una entidad propia. Este consejo fue el que dio origen a la propuesta de “De Ida y Vuelta”.

Por el camino se han ido apuntando muchos amigos a la iniciativa sin pedir nada a cambio, sabiendo que contábamos con una financiación limitada. Como muchos de ellos decían, “nosotros tiramos para adelante. Si hay dinero, pues ya lo repartimos”. Esto es, sin duda, lo más emocionante de esta iniciativa, que hemos creado algo de lo que la gente quiere formar parte de manera desinteresada.

Es algo que queremos que arraigue y que todos hagamos nuestro. Para tener ese impacto era necesaria la participación y financiación del Ayuntamiento, que gustoso se ofreció a asumirlo a través de la Concejalía de Cultura. Este año se han subido al barco la Sede Universitaria de la UA, pero también una serie de empresas locales y nacionales que han apostado por la cultura de base.

 

Cuba y Torrevieja vs Cuba y España

La historia en común de la isla de Cuba y de la localidad de Torrevieja es, en el fondo, reducida, por lo tanto su discurso tiene un recorrido limitado. Se ciñe a un lugar, un tiempo, unas historias y un género musical. Ahora bien, ¿por qué no aprovechar ese punto de unión y estirarlo mucho más allá? En definitiva, ¿por qué no hablar de España y Cuba en vez de Torrevieja y Cuba?

La historia en común y la producción artística que se han influenciado mutuamente durante los siglos entre las dos orillas son inmensas. No sólo eso, sino que esa fusión sigue viva y se renueva hoy en día. Torrevieja tiene una historia limitada con Cuba, pero hablemos de los puertos de las Américas (Cádiz y Sevilla), de los indianos catalanes, de los marineros vascos, de los comerciantes asturianos, hablemos de La Habana y Santiago hoy en día, ¡hablemos de los inmigrantes cubanos que han traído esos ritmos y colores de vuelta en sus maletas! Todos esos lugares y personas han sido el vehículo de ideas y expresiones culturales entre las dos orillas que siguen muy vivas. Es a ese carro al que nos queremos subir y convertirnos en un punto de creación de nuevo folklore y celebración del antiguo, sea cual sea la disciplina artística. ¿Pretencioso? ¡Mucho! Desde luego que somos muy conscientes. Por eso seguimos esa máxima que dice “caminamos despacio porque vamos lejos”.

 

El espíritu de las jornadas: la colaboración, la relevancia y la permanencia

Desde su inicio, esta iniciativa ha tenido un carácter colaborativo, transparente y horizontal. La premisa es que todos los que se involucren tengan responsabilidades y capacidad de decisión y acción propia. De esta manera buscamos que quien se una, asuma este proyecto como suyo. En eso consiste, pensamos, el crear cultura de base.

Queremos seguir involucrando a colectivos, los más posibles, ya sea en la creación, en la organización de iniciativas. Creemos más en detectar lo que ya existe o está latente y darle la posibilidad que en intentar hacerlo todo por nosotros mismos. Todo el mundo está invitado a participar y a interpretar la plataforma “De Ida y Vuelta”. Obviamente, requiere una coordinación y una dirección por parte del equipo. Y esto es realmente costoso a veces, como si se tratara de una interminable asamblea del 15-M, pero pensamos que merece la pena porque es un esfuerzo colectivo.

Hoy en día, el espectro de festivales de todos los tipos y tamaños no hace más que crecer: de cine, de música, de teatro, de danza, para adultos, para niños... Cualquier disciplina y colectivo es susceptible de ser festivalizado. Encuentros que ya se venden y se compran como un producto económico y turístico más. Pero lo que ocurre demasiadas veces, es que una iniciativa finaliza y no deja ningún poso en la ciudad, se pierde una oportunidad de crear movimientos culturales, algo a largo plazo. Ante esta cultura “producto”, nuestra apuesta es la cocción a fuego lento. Por eso lo llamamos “jornadas” o “plataforma” en vez de la manida “festival”. Buscamos crear una inquietud y generar un impacto en la población y en los artistas de la zona más allá de las fechas en que se celebra nuestro encuentro.

 

También es tuyo

No quiero terminar esta reflexión sin extender de nuevo mi invitación a formar parte de “De Ida y Vuelta” al grueso de la población afincada en Torrevieja: colectivos, empresarios, creadores y artistas, personas de aquí y de allá sin distinción de nacionalidad, maestros y profesores... En definitiva, todo aquel que venga con inquietudes y una fresca energía que quiera compartir con todos. ¡A las y los que estáis por venir, sed bienvenidas y bienvenidos!