Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 48 - Otoño 2017
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
En Orihuela, su pueblo y el mío Conchita Moreno Alonso

 

Y en Orihuela, su pueblo y el mío, donde transcurrió toda mi infancia y adolescencia, nunca oí hablar de Miguel Hernández, ni encontré su nombre en ningún libro de Lengua y Literatura. Hablamos de las décadas de los cincuenta y sesenta.

Poco a poco, los cantautores como Joan Manuel Serrat, Paco Ibáñez y el grupo Jarcha, este último ya en plena transición, empezaron a darnos a conocer al poeta.

Empezó a poderse hablar, comprar y leer sus libros, fotos de su infancia con sus padres y hermanos. Pudimos visitar en la calle de Arriba, la casa donde vivió.

En mayo de 1976 llegó a Orihuela el homenaje de los pueblos de España, una autentica primavera cultural floreció en las plazas y barrios, especialmente en los murales del barrio de San Isidro, para reivindicar la figura y obra de Miguel Hernández.

También se hizo una película sobre el poeta (que por cierto, no me gustó nada, ni creo que gustara en Orihuela).

Pero quien realmente me lo ha hecho conocer en profundidad ha sido José Luis Ferris, en un libro muy bien escrito titulado Miguel Hernández: pasiones, cárceles y muerte de un poeta. El citado libro está considerado como la biografía más completa y rigurosa del poeta, y donde se aclaran muchas claves y misterios de su breve y apasionada vida.

Entre los muchos comentarios de la crítica, escojo uno:

 

José Luis Ferris ha hecho un extraordinario esfuerzo recogiendo datos y analizando los acontecimientos de aquellos años tan inquietantes e inseguros de la historia española, y ha investigado biografías, sucesos culturales y acontecimientos políticos de la época para darnos un retrato ricamente documentado de lo que significó e hizo un poeta y ser humano tan singular y extraordinario como Miguel Hernández.

Creo que el autor del presente libro merece el respeto y gratitud de los admiradores y devotos del gran poeta de Orihuela.

 

Es la Elegía a Ramón Sijé una de mis poesías preferidas. Se dice en el libro que es uno de los poemas funerarios de mayor hondura de la literatura española desde Jorge Manrique. Desde el punto de vista literario, la Elegía suponía para Hernández la demostración más clara de lo que su talento poético era capaz de lograr.

El 28 de marzo se cumplieron 75 años de su muerte.

Si con la lectura de este escrito consigo que alguien se acerque a los versos de Miguel Hernández, me daré por satisfecha de haber contribuido al conocimiento de su obra.